Colonizar Marte ¿Utopía, ciencia ficción o futura realidad?

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Contenido del artículo

Son muchas las investigaciones que se están llevando a cabo con el fin de encontrar otro planeta en el que el ser humano pueda comenzar una nueva vida. Uno de los destinos favoritos de los científicos es Marte, cuya situación ha sido analizada para conocer las posibilidades que tendría una persona de vivir allí. Ahora, ¿Se trata de una idea imposible o se podría colonizar Marte de verdad? A lo largo de este artículo te contamos todos los detalles.

Características de Marte

Marte es un planeta con características similares a la Tierra. Por este motivo ha sido objeto de estudio, con el fin de encontrar una alternativa a la vida actual del ser humano.

Marte posee un 15% del volumen terrestre y casi un 11% de su masa, teniendo así una menor densidad planetaria y, por ende, menor gravedad (38% inferior a la terrestre). Asimismo, el planeta está compuesto de dióxido de carbono (95,3%), nitrógeno (2,7%), argón (1,6%) y trazas de oxígeno molecular (0,15%), monóxido de carbono (0,07%) y vapor de agua (0,03%). Además, existe en el lugar una capa de ozono semejante a la terrestre pero 1000 veces más delgada: apenas tiene 40 kilómetros de altura.

Colonizar Marte

Temperatura

A la hora de colonizar Marte, es importante saber que es el más frío de los planetas interiores. Sus temperaturas son relativamente constantes, oscilando entre los -87 °C durante la noche y los 20 °C durante el día. En los casquetes polares del planeta se pueden registrar temperaturas de hasta -130 °C.

Esta enorme variabilidad entre el día y la noche se debe en parte a la mayor distancia respecto al Sol que tiene este planeta, así como a la debilidad atmosférica que es incapaz de retener el calor.

Geología

Su corteza es rocosa, abundante en minerales de silicio y oxígeno, así como en metales diversos, con un alto contenido de óxidos de hierro. Su suelo es volcánico; presenta fallas y otras depresiones pronunciadas. En este planeta se encuentra la montaña más alta del Sistema Solar, el Monte Olimpo, con 22,5 km de altura.

Igualmente, las marcas en la superficie y las llanuras de lava dejan pensar que fue escenario de grandes eventos sísmicos, volcánicos o  de impacto de meteoritos. Actualmente, en Marte predomina la arena, creando un ambiente árido y frío.

Agua

En julio de 2018, investigadores italianos de la misión Mars Express de la Agencia Espacial Europea (ESA) anunciaron la detección de un lago subterráneo en Marte. Debido al clima del planeta rojo, es imposible que haya agua líquida en su superficie, por lo que la única posibilidad es hallarla encerrada en el subsuelo.

Con unos 20 kilómetros de diámetro y a 1,5 kilómetros de profundidad bajo los hielos del polo Sur marciano, la presencia de ese lago se ha podido interpretar gracias al veterano radar MARSIS, operativo desde 2005, que ha sido reajustado para incrementar su sensibilidad.

Rica en sales

La masa de agua detectada es rica en sales, un elemento clave para mantenerla en estado líquido (la sal en el agua hace disminuir el punto de congelación) en un lugar donde las temperaturas rozan los 70 °C bajo cero.

¿Hubo vida en Marte?

Algunos estudios geológicos apuntan a que alguna vez hubo en Marte una atmósfera más densa y grandes extensiones de agua, en las que pudo haberse dado la vida.

Otra incógnita al respecto es la detección de trazas de metano en su atmósfera, que es muy inestable en dichas condiciones y podría ser de origen biológico.

¿Sería posible la vida en Marte?

La vida, según afirman los científicos, tiene unos requisitos básicos. Podría existir en cualquier lugar del universo donde haya agua líquida, una fuente de calor y de energía, y abundantes cantidades de unos cuantos elementos esenciales, como carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y potasio.

Marte cumple estos requisitos, como lo hacen también por lo menos otros dos lugares de nuestro sistema solar: tanto Europa, una de las grandes lunas de Júpiter, como Encélado, una de las grandes lunas de Saturno, parecen poseer estos prerrequisitos para albergar biología autóctona. Por lo tanto, sí sería posible colonizar Marte, no se trata solo de una película de ciencia ficción.

¿La contaminación también viajaría a Marte?

Desde el principio de la era espacial, los científicos se han tomado seriamente la amenaza de contaminación biológica humana. De este modo, en 1959 la NASA ya organizó reuniones para debatir la necesidad de esterilizar las naves espaciales que pudiesen enviarse a otros mundos.

Desde entonces, todas las misiones de exploración planetaria se han sometido a estándares de esterilización para equilibrar sus objetivos científicos con las limitaciones de no dañar el equipo sensible, lo que entrañaría el riesgo potencial de hacer fracasar la misión. Actualmente existen protocolos de la NASA para la protección de todos los cuerpos del sistema solar, incluido Marte.

El ser humano y sus residuos en Marte

Ahora, cuando la Tierra envíe astronautas a Marte, estos viajarán con sistemas de soporte vital y de suministro de energía, hábitats, impresoras 3D, alimentos y herramientas. Ninguno de estos materiales puede ser esterilizado del mismo modo que los sistemas de las astronaves robóticas. Los colonizadores humanos producirán residuos, tratarán de cultivar alimentos y utilizarán máquinas para extraer agua. Por el simple hecho de vivir en Marte, los colonos humanos contaminarán el planeta.

Próximo viaje a Marte

El inventor y físico Elon Musk lleva tiempo centrado en la idea de colonizar Marte. Por este motivo, presentó durante la charla “Haciendo a los humanos una especie interplanetaria” su plan de construir una ciudad autosostenible en Marte.

Uno de los detalles más sorprendentes se produjo cuando dio a conocer el “Sistema de Transporte Interplanetario” que, en principio, llegará a Marte con la primera tripulación de seres humanos de la historia en el año 2022. Su sistema de cohetes reutilizables, que pondría la nave en órbita y regresaría posteriormente a la Tierra de forma autónoma a por una nueva cápsula, resume la sencillez y complejidad a la vez de este proyecto.

La nave

La nave BFS (Big Fucking Spaceship), con un diámetro de 17 metros, transportaría entre 100 y 200 personas cada 26 meses -tras unos días previos de entrenamiento- y será la más grande que se haya construido hasta ahora.

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