¿Cómo de peligroso es visitar Chernóbil con su radiación actual?

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Visitar Chernóbil, como visitar los campos de concentración, se han convertido en la última moda en turismo. El tanatoturismo, alimentado en este caso por el éxito de la serie homónima de HBO, genera fuertes controversias sobre si es o no peligroso viajar a Chernóbil, el área de exclusión o el reactor 4.

¿Es peligroso visitar Chernóbil?

La radiación se produce cuando una partícula viaja por el espacio como consecuencia de un proceso de radiactividad o de otros procesos parejos, cuyo alcance para la salud es menor. Aquí reside uno de los grandes errores conceptuales: radiación no significa contaminación radiactiva.

Así, una exposición a la radiación puede no incluir ionos, y por lo tanto, no tener las mismas consecuencias que la exposición a la radiactividad, en la que sí intervienen los núcleos atómicos de las partículas.

En este informe de la OMS sobre el alcance de la contaminación por radiación en Europa de 1986 se puede observar cómo el desconocimiento y el secretismo descolocaron a los científicos

El peligro de visitar Chernóbil a día de hoy radica en que décadas después, aún se liberan partículas capaces de dañar los tejidos. De ahí que los operadores turísticos recomienden visitas de un día a Chernóbil, y estar siempre con el medidor de Geiger a mano.

No obstante, tal y como confirman los diferentes estudios sobre el alcance y permanencia de la radiactividad en la zona, permanencer incluso dos o tres días en Chernóbil no expondrá el cuerpo a más radiación que la que supone una placa de rayos X.

qué ver en chernóbil

Los mitos sobre Chernóbil

En torno al accidente, dado el secretismo que lo rodeó desde los inicios, se han difundido numerosas informaciones falsas y bulos, o medias verdades. Veamos algunas de las más extendidas que conviene aclarar para identificar cómo de peligroso puede ser visitar hoy Chernóbil y los alrededores.

¿Hubo explosión nuclear?

Desde el punto de vista de la Física, esto es imposible. Si nos atenemos a que la central utilizaba uranio 235, que es fisionable. Esto significa que para generar energía, sus isotopos se fragmentan. De ahí que, desde el punto de vista de la Física, la explosión nuclear sea imposible en una central nuclear.

Lo que en realidad pasó

A la 01.24 del 26 de abril de 1986 se produce una explosión de vapor por el sobrecalentamiento del núcleo después de una prueba fallida de control de la seguridad del núcleo de la central. Debido a una construcción débil, los muros de contención no resistieron, y se produjo la mezcla de vapor con radiación y grafito. Esto sí causo una explosión que afectó al combustible nuclear y los productos que se utilizaban para generar la fisión nuclear.

El resultado fue la exposición del reactor nuclear al exterior, al que se liberaron residuos contaminantes, que son los responsables de la nube de contaminación de los meses posteriores, y también de los restos que han ido quedando en estos 30 años.

El número de fallecidos

A día de hoy no existe una cifra oficial de fallecidos directamente relacionados con el accidente en la central de Chernóbil. El International Journal of Cancer ha publicado unas cifras, la Organización Mundial de la Salud (OMS), otra; e, incluso, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (IAEA) ha reconocido la dificultad para hacer una estimación real del alcance entre fallecidos directos, y los afectados por la radiación y sus consecuencias.

La falta de información veraz y el miedo, sí matan

Lo que sí se conocen son los fallecidos por las consecuencias psicológicas del miedo a la radiación: 50000 casos relacionados con el alcoholismo y la depresión en las tres décadas que han seguido al incidente; 100000 casos de abortos no naturales por causa del miedo a las consecuencias en el feto de la exposición a la nube tóxica y los alimentos contaminados. Y esto solo en Ucrania, Rusia y Bielorrusia, los países más próximos y afectados.

Los casos de cáncer y las medias verdades

Si bien se sabe que determinados grados de exposición a las radiaciones provocan cánceres, los estudios e investigaciones realizados en el caso del accidente de Chernóbil no han sido concluyentes a la hora de relacionarlos con la radiación.

Lo que sí se ha podido demostrar es el cáncer de tiroides en los niños, que se ha incrementado toda vez que la leche se ha contaminado. Así, entre 1992 y 2002 se identificaron más de 4000 casos de niños que desarrollaron cáncer de tiroides en las zonas más afectadas por la contaminación radiactiva.

Sobre la radiación que se generó

Los accidentes con radiación nuclear son extraordinariamente complejos por la cantidad de elementos y componentes que intervienen y que se liberan.

Para comprender el alcance real de Chernóbil hay que mirar en tres momentos distintos: el momento mismo de la explosición; los meses posteriores y las décadas que le siguieron.

Los individuos que vivieron en primera persona el accidente de la central nuclear de Chernóbil, y quienes participaron en las labores de limpieza de la zona son los que mayores dosis de radiación recibieron. Quienes en aquellos meses de 1986 vieron y aspiraron la nube tóxica que viajó por todo el Planeta recibieron dosis bajas de radiación.

¿Es habitable Chernóbil? ¿Se puede visitar?

Otro de los mitos que se han creado en torno a Chernóbil tiene que ver con si es una zona cero o si se puede habitar. La realidad es muy distinta a la par que compleja.

Por un lado, inmediatamente después del accidente, el resto de reactores siguieron funcionando. Sí que es cierto que los bosques circundantes y los animales del entorno sufrieron un gran impacto, pero menor del esperado. Después de 30 años, los índices de radiación han soprendido a los científicos: animales y plantas están en un muy buen estado (no libres al 100% de los efectos de la radiación), y se ha creado un pequeño paraíso postnuclear, libre de la acción del hombre.

Los expertos contemplan dos explicaciones: o bien los organismos presentan una mayor tolerancia y lucha contra la radiación, o bien se han adaptado a la vida en esas circunstancias.

¿Queda aún radiación?

cuánto de peligroso es viajar a Chernóbil

Sí, aún hay radiación y elementos radiactivos. De hecho, por ejemplo, no se puede salir del recorrido que marcan los guías, ya que la radiación y la radiactividad permanencen en edificios, vegetación y fauna.

Por supuesto, no se permite consumir agua ni ningún alimento que no se venda en las áreas habilidas.

Según el Consejo de Seguridad Nuclear de España, no existe riesgo para la salud de los visitantes, dado que Ucrania (país donde se encuentra Chernóbyl) es actualmente miembro de la Organización Internacional de la Energía Atómica, y por lo tanto se rige por los estándares y medidas de seguridad internacionales.

Por otra parte, recomiendan siempre seguir las instrucciones que dan los guías sobre tiempo de permanencia en determinadas áreas donde el nivel de radiación y radioactividad es mayor.

Todos los operadores que ofrecen esta ruta de tanatoturismo a Chernóbil aseveran que, además de todas estas precauciones, una vez que se finaliza la visita se hace un examen a los viajeros para detectar cualquier contaminación, además de descontaminar el vehículo de transporte.

Prohibiciones que tienes que seguir en tu visita a Chernóbil y las zonas de peligro

Además de todos los requisitos anteriormente explicados, conviene saber que cuando solicitas el correspondiente permiso para viajar a Chernóbil y la zona de exclusión, te compromente entre otras cosas a no llevar armas, beber alcohol o ingerir drogas.

Asimismo, está prohibido comer en esta zona o hacer un fuego. Por supuesto, no se puede tocar los edificios ni la vegetación -incluye adentrarse en los edificios, sentarse en los restos o coger restos de objetos de las áreas afectadas-.

Viajar a Chernóbil es una elección personal. ¿Es peligroso? En dosis cortas, no más que una placa de rayos X. Ahora bien, se han de seguir en todo momento las instrucciones de los guías y carteles para evitar una contaminación no controlada.

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