Descubren las alteraciones genéticas que causa la quimioterapia

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Contenido del artículo

La quimioterapia es el tratamiento utilizado en las personas enfermas de cáncer con el fin de destruir las células que componen el tumor y acabar, de este modo, con la enfermedad. Estos fármacos llegan prácticamente a todos los tejidos del organismo, y ahí es dónde actúan, tanto en las células malignas como sobre las sanas. Debido a la acción de los medicamentos sobre estas últimas, pueden aparecer efectos secundarios. Ahora, una investigación ha descubierto las alteraciones genéticas que causa la quimioterapia. De ellas hablaremos en este artículo.

¿Cómo se administra la quimioterapia?

Los fármacos se introducen en el organismo a través de una inyección en la vena, generalmente del brazo. Es la vía de administración más frecuentemente. Ahora, existe la opción de que el paciente tome por boca la medicación en forma de comprimidos o sobres. Esta vía sólo es posible para los fármacos que se pueden absorber por el estómago o intestino.

Investigaciones anteriores

Numerosos estudios han evaluado los patrones mutacionales del cáncer, tanto en las primeras etapas como durante su evolución o respuesta al tratamiento. Igualmente, se han analizado los perfiles de mutación asociados a determinados agentes externos, como la radiación o el tabaco. No obstante, hasta el momento no se había estimado la huella mutacional que dejan los agentes quimioterapéuticos en las células de los pacientes, ni cuál podía ser su repercusión sobre el cáncer.

Sin embargo, el estudio actual ha abordado esta cuestión y cuantificado cuáles son los daños en el ADN que producen cuatro agentes quimioterapéuticos diferentes, así como sus posibles consecuencias.

alteraciones genéticas que causa la quimioterapia

Alteraciones genéticas

A través de una investigación, llevada a cabo por primera vez en tejido humano, se han descubierto las alteraciones genéticas que causan las terapias usadas para el tratamiento del cáncer. Cinco de las terapias estaban basadas en fármacos quimioterápicos y una en radioterapia.

Los patrones de alteraciones identificados en el estudio permiten evaluar el riesgo de mutaciones de cada tratamiento. Este hecho abre un camino para comprender mejor sus efectos secundarios a largo plazo.

Proceso de la investigación

Para la investigación se empleó el genoma de tumores metastásicos de diferentes tipos de cáncer de más de 3.500 pacientes. Los investigadores también disponían de la información de los tratamientos recibidos.

Analizando las mutaciones del ADN de los tumores se pudo identificar un conjunto de las mismas con un patrón muy determinado. A través de estas “huellas” específicas, los científicos estimaron la contribución de las quimioterapias al conjunto de mutaciones de estos tumores al compararlas con las mutaciones propias del proceso natural de envejecimiento.

Patrones de mutación

Los patrones de mutaciones hallados incluían algunos previamente determinados en investigaciones anteriores. Asimismo, por ser la quimioterapia un tratamiento que afecta tanto a tejidos cancerosos como no cancerosos, los investigadores razonaron que analizar la metástasis de los pacientes brindaba la oportunidad de identificar la huella mutacional también para los demás tejidos.

Las muestras de metástasis permitían además identificar mejor las mutaciones debido al comportamiento de sus células. Esto se debe a que en el resto de tejidos sería difícil analizar el ADN porque cada célula tiene mutaciones privadas que están por debajo de nuestro límite de detección.

Resultados de la investigación

Los resultados de la investigación contribuirán a entender mejor el porqué de los efectos secundarios en los tratamientos contra el cáncer. Hasta ahora, no se habían podido calcular las mutaciones. Este paso ayudará a entender la aparición de efectos secundarios tardíos.

El objetivo a largo plazo es conocer los efectos que la quimioterapia y los demás tratamientos tienen en el ADN de las células para así poder decidir correctamente cuáles son las dosis adecuadas en cada caso. Esto significaría maximizar los efectos beneficiosos de las quimioterapias mediante la destrucción de las células tumorales, al tiempo que se minimiza la cantidad de mutaciones inducidas en las células sanas de los pacientes.

Efectos secundarios de la quimioterapia

La mayoría de los fármacos que se emplean en el tratamiento quimioterápico están diseñados para poder destruir las células mientras se dividen. Cuanto más rápido se dividen, más sensibles son al tratamiento. Generalmente, las células tumorales se multiplican rápidamente, por lo que se ven fácilmente afectadas por estos fármacos citotóxicos que las dañan y destruyen.

Células sanas

Sin embargo, en el organismo existen células sanas que, normalmente, se multiplican a gran velocidad. Estas pueden ser del tubo digestivo, de los folículos pilosos (lugar de nacimiento del pelo) o de la médula ósea (donde se forman las células de la sangre). Estas también se ven afectadas por la quimioterapia. La destrucción de las mismas desencadena los efectos secundarios más frecuentes del tratamiento. Como ejemplo tenemos las náuseas y los vómitos, la pérdida de apetito, la caída del cabello (alopecia), el cansancio y la propensión a las infecciones.

Otros órganos afectados

Otros órganos que pueden verse afectados por el tratamiento quimioterápico son el riñón y el corazón. También el pulmón, la piel, la vejiga y el sistema nervioso.

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